tengo éstos sueños que siguen recordándome cosas que, por difíciles, se me habían ido olvidando.
sobre todo hay uno en el que sueño un sentimiento y es el sueño más aburrido: estoy en una calle o en un parque y no hay nadie y no se mueve nada y yo estoy sentado o de pie pensando: "..." y luego de un rato, llega el sentimiento y entonces me acuerdo, porque es un sentimiento que llevo un rato sin sentir y me encanta, así que cuando es hora de despertar, despierto y pienso: si lo sueño, entonces no todo está perdido, porque ya se perdió todo y puedo empezar de nuevo.
sábado, marzo 10
eso
jueves, febrero 16
old songs
no estoy tan viejo como para decir "durante muchos años" pero la verdad es que ya van muchos años en los que creí del amor que era una necesidad para mí y una tan importante que valía la pena sacrificar cuanta cosa hiciera falta. con esa idea en mente, pasé por varios periodos en los que había una mujer (algunas maravillosas, otras inexplicables y otras que prefiero no recordar) y algunas veces era feliz con eso, es decir, con ella.
pero eso ya no funciona y no es que haya perdido la fe pero es que me di cuenta de algo sobre mi que no había tenido en cuenta antes y que no diré porque a quién importa. la cosa es que el amor no me va a servir de nada, el compromiso, el ideal, la fe no me sirven para absolutamente nada y estoy además harto de intentar.
así que amor? no, por ahora no me sirve ni el amor ni el recuerdo de aquellas que quise y acaso ésto tiene que ver con la última novia que tuve, que resultó ser tanto menos de lo que yo creía (un escritor me dijo: "siempre habrá desilusión, el amor es querer seguir ahí cuando la ilusión se muera, porque en verdad cuenta el otro, no la imagen falsa del otro" y tiene razón, pero los puentes no se sostienen de un solo lado y yo hice lo que pude y eso ya es historia perdida.) pero dejándola a ella de lado, no es sólo la decepción la que me hace decidir ésto, es que creo haber descubierto el modus operandi de mi amor y me es completamente inútil por ahora.
así que olvidaré a todas y mientras soy capaz de conseguir lo que quiero como quiero, seré exactamente como no debería ser, porque es fácil, porque no se ve bien y porque va en contra de mis (antiguos) principios, pero sobre todo porque me conviene.
martes, enero 24
7/1/
parece que hoy se murió un día.
un día de enero, para más detalles. un día de muchos otros días dentro, por no decir más.
y el telegrama recitaba:
es un soplo y ya no hay nada. no tiene caso, ni yo sé por qué.
sábado, enero 21
lunes, enero 16
y de ésa otra vida, que terminó hace poco?
ah, de ésa vida tengo los recuerdos, que en varias maneras son más reales que la vida cuando aún era como era. a veces hay uno o dos en una taza o de madrugada, que es cuando casi siempre llegan los recuerdos y a veces hay que prender un cigarro para llenarle los huecos con humo, cosa de estabilidad.
qué queda de una vida improbable? los recuerdos nebulosos, eso. y lo que de a ratos los hace más reales que la vida (que era) es que los recuerdos tienen trozos faltantes, fragmentos turbios que la memoria arregla como se le da la gana, entonces queda una memoria torcida, como vista a través de un espejo esmerilado y eso es lo que la hace más fiel a la vida pasada, son los recuerdos temblorosos de una vida que estaba cimentada en un castillo de aire, una vida que transcurrió como un sueño, hasta que alguien abrió la puerta y dejó salir todo, lo dejó irse río abajo y no quedaron sino los recuerdos.
lunes, enero 9
miércoles, enero 4
panegírico energético
se sentaba a la mesa rabioso pendencioso y estiraba sin palabra una mano enarbolada, había que verlo y sin quererlo se entendía día a día que por dentro el intento lo mataba de palabra y no era una falacia en la casa ni en la caja que amor se había perdido ido ido: vino y piso.
ya sus ojos se quemaban porque amaban a distancia y ni francia ni la estancia de otra amasia importaban si acababan como acaba todo en baba y él penaba. que regrese y me bese aunque empeñe yo la sombra! so gritaba y se mataba por tenerla por quererla. sabe bien la vida ida que la piba no volvía y que el perdió la voz atroz pura pena dura pura.
sirva esto por funesto a futuros pareceres: que el amor dispara y sangras sangras sangras y no cantas ni levantas: tú quebrantas. que los ojos posos vivos de mujeres desesperes y te pases a otro lado, si no hado malo, claro
te enamore
y vos mueres.
martes, enero 3
figura
lejos, no tan lejos se van creando dibujos con los movimientos que el espejo regresa y que no son los mismos que de éste lado: un vivir que se desaprecia desde el momentum del otro desvivir y juntos (no juntos, en realidad no juntos) es moverse en un juego donde sólo un ojo de cada uno se mantiene en el otro y al final (porque siempre son finales, un final tras otro) nos queda un estambre que no saca a nadie del laberinto y que tampoco ayuda a mantener unido nada; lo mismo cada uno sostiene un extremo y se va alejándose en la niebla verde obscuro que de todas formas, nunca se va a morir.
sábado, diciembre 31
resolución
hace tiempo leí un cuento que no recuerdo bien pero en el que había un indio (navajo, creo) y hablaba en algún momento con alguien que decía que había que dejar ir a los muertos. el indio le respondía que no, que todos los muertos que él tenía caminaban a su lado y lo acompañaban a donde fuera, porque no era justo para ellos ni valiente para él desecharlos como si nunca hubieran estado ahí y recordarlos era la única forma de rendirles el honor que merecían.
también hay un libro que me gusta mucho de Galeano en el que dice de una de las veces que está a punto de morirse que recuerda el tiempo del hospital como un largo viaje en tren en el que él veía por la ventana e iba diciendo adiós: "yo me había pasado toda la vida diciendo adiós. carajo. toda la vida diciendo adiós. qué ocurría conmigo? después de tanta despedida, qué había dejado yo? y en mí, qué había quedado?"
ésas son las cosas que recuerdo ahora porque son de las cosas que más me pesan: la gente que se ha ido de mí y lo que ha pasado con ellos. me pesa porque mis despedidas no han sido bonitas, ni limpias. hay varias que han sido necesarias pero aún así quedan cosas que hace falta decir y lo que pasa es que aunque las relaciones se hayan terminado, en el tiempo en que le sigue a la derrota parece que cayera sobre ellas una maldición, una maldición sobre el muerto donde a golpes se tira el recuerdo de las cosas buenas y se afila la imagen de las que no eran buenas y entonces hay un enojo que crece y que borra muchas de las cosas que había antes. lo que me pesa es que si la gente significó algo, lo más seguro es que en algún futuro (si no se ha muerto) haya pedazos donde encajen y en los que quedaría fenómeno que pudieran estar ahí y como las cosas han pasado hasta ahora eso no se puede porque cada relación que termina, termina en enemigos y ahora eso duele.
no sé si un año que se termina tenga que ver en esto, o sea que muchas cosas se terminaron casi a la par de él, pero es algo que venía pensando desde hace unos meses y si hace falta bajar la cabeza y abrir el pecho para aclarar las cosas como ésta, entonces estoy dispuesto a ser vulnerable así y a dar el primer paso. espero que no sea sólo un paso sin que alguien conteste, que ésto no es fácil y no se puede solo, porque la conciencia de intentar las cosas como se deben hacer y que no salgan da sólo una satisfacción vacía que creo que no significa avanzar mucho, o sentirse mejor. así que ahí va.
jueves, diciembre 29
mi compadre el frío
hace años en una madrigada con una ventana abierta y otras cosas que están detalladas en el recuerdo, estaba yo diciendo que el frío era mi compadre. era una noche linda y despeinada y cerca de mi cumpleaños y la verdad es que sí hacía un frío cabrón y en ése momento era lo que menos importaba, es decir, importaba porque nos reíamos de él y porque era un frío que se estrellaba en nosotros como si fuera una brisa sólamente. no sé a dónde iba con ésto pero a lo mejor me acordé porque aunque en ése momento ser compadre del frío era un chiste, ahora pienso que a lo mejor ya no es tanto y que la imagen que ahora tengo de unos compadres es estar en una cantina, dándole la espalda al mundo juntos y sin hablar. preferiría dejar de usar imágenes, pero así son las palabras, ya ven. otra copa entonces entre el frío, el silencio y yo.
miércoles, diciembre 28
diario
cómo se puede estar homesick cuando estás en casa?
seasick cuando ni siquiera estás moviéndote, cuando estás tan sólo sentado?
hace poco ví en un lado algo que decía: no supe cuándo el sólo en cines comenzó a ser solo en cines.
me dio risa, ahora ya no tanto.
pero hay que empezar de nuevo, hay que salir a la calle, hay que leer sin platicarle a alguien lo que dicen los personajes, decir uno en las taquillas, andar en bicicleta sin otra al lado, comprar menos galletas porque ya no se necesitan tantas porque no hay otro café, ver que la cama se hace más grande y no importa, no se va a llenar.
quedan las canciones viejas y a veces escribir incluso a máquina cosas que son más ciertas que todo ésto. queda el recuerdo de la vida antes de ésa vida antes de ésta vida, que se ve más sólida que todo lo que pasa ahora.
es invierno y no hace frío y estoy cansado y nada se ve real.
martes, diciembre 27
con voz cansada
con la luz del día que se terminaba alargándose entre las casas y los edificios él entrecerraba los ojos para poder ver una nube en el cielo y tomar valor para separar los labios: qué vamos a hacer? y ella sin voltear a verlo, sin interesarse en las primeras sombras de la noche se levantaba lentamente, sin prisa y le daba la espalda mientras caminaba alejándose con los brazos colgando como muertos, como dos pesos que trataran de separarse de ella y quedarse atrás donde estaban las primeras sombras, la nube sola, quedarse quizá por la pura fuerza de la necesidad de él de esos brazos.
a la noche había luces, celebración y amigos, porque era ésa época del año donde la gente quiere verse y comer y contar historias de como era todo antes y en el mar de gente que se formaba en el patio ella era un suspiro que él apenas captaba diluyéndose entre la gente, siempre un paso más allá, un vacío entre personas cuando él llegaba. no estaban cerca ni una vez y los ojos de ella tenían dentro la nada donde él recordaba chispas de fuego. sus ojos tenían dentro caminos deshabitados, el silencio que le sigue a las palabras, la suave muerte del que se ha ido.
al día siguiente cuando él despertaba, la cama estaba sin tocar, no había un ruido en la casa y los pájaros que antes trinaban en la ventaba se miraban muertos en el suelo, revolcados de polvo y sin lágrimas, porque los pájaros no lloran, se mueren sin llorar. sin el corazón necesario para levantarse caminaba por el cuarto hacia las escaleras, hacia abajo, hacia el balcón donde estaban de nuevo las dos sillas ajadas por el sol y la lluvia y por éste frío que iba más allá del invierno hacia dentro. hacia lo que había dentro de cada uno. y la veía con ojos tristes, más que tristes, recostada en la silla ella que no podía verlo, que no quería, que no sabía verlo porque él ya no existía para ella. y él se sentaba en la otra silla, entrecerrando los ojos mientras se iban las últimas sombras de la noche y miraba el cielo por si había una nube que le recordara lo que era suave, lo que era bello, lo que era antes y hacer a un lado el dolor viejo de éste día y recobrar el valor de separar los labios y preguntar de nuevo. casi siempre le tomaba todo el día.
carnada
yo había pensado del amor como un fin y a veces como un medio pero se me acaba de ocurrir que quizá es una carnada. toma una línea (de cosas lindas, de mentiras, de lo que quieras) y en el extremo le haces un nudo a un anzuelo, luego tomas un pedazo de amor (aún no sé si haya algo que dé la pinta de ser amor (es decir, yo no sé cómo le hacen (ellas) para hacer algo que dé la pinta de ser amor y se lo crean (se lo creamos))) y lo clavas en el anzuelo; pruebas hay suficientes de que un trocito de amor se retuerce y brilla y sangra lo suficiente como para que lo noten las posibles víctimas y se acerquen a ver. lo que no he podido pensar es para qué haría alguien algo así? claro, se me ocurre el aliciente del sexo, pero no hace falta ahora decirle a alguien que lo quieres para acostarte con él y demás se ha visto (pero uno es un caballero, no dice lo que se ha visto, no se habla de eso).
para qué querría alguien utilizar el amor como carnada?
sábado, diciembre 24
shh
let's stay in bed this winter.
let's not speak, for time we shall have when spring comes.
let's hug and listen and dream, for we have had much time alone and it's needed now to warm our lives with the understanding that comes with no words.
let's pass this winter with the night, you and me, and remember we can see more than there is for the naked eye.
let's hold hands while we get lost in beauty and dreams.
let's stay in bed this winter.
viernes, diciembre 16
me desperté exactamente donde no quería despertar y eso es en el mismo lugar donde me quedé ayer, pensando lo mismo, sintiendo lo mismo, extrañando lo mismo, extrañando más.
y no quería despertarme así porque éso sólo significa que mañana será igual y pasado mañana y después. supongo que sólo queda que las cosas empeoren y no quería despertar así.
a nightmare
and the dream saw me and turned her head
away from me and she blinked
for she sent me back to sleep and so i did
with the sparkles of what is left of me i slept
and her laugh in my ears
the dream, the nightmare
por qué?
porque las palabras se pierden y los trenes se salen de su curso. porque los barcos se despiden un día del muelle, con niebla o sin ella, y hay una multitud de personas agitando pañuelitos de colores y ven como el barco se aleja y no se sabe pero después llegarán los comunicados, el mar es muy grande, imposible buscar. porque las personas se pierden en las sombras o a plena luz del día. salió de su casa, dijo que volvía en seguida, lo vimos salir del bar, la dejé en la puerta de su casa, íban hacia la escuela. y nadie sabe nada y las cosas pasan. como una nube, como una brisa.



