sábado, diciembre 31

resolución

hace tiempo leí un cuento que no recuerdo bien pero en el que había un indio (navajo, creo) y hablaba en algún momento con alguien que decía que había que dejar ir a los muertos. el indio le respondía que no, que todos los muertos que él tenía caminaban a su lado y lo acompañaban a donde fuera, porque no era justo para ellos ni valiente para él desecharlos como si nunca hubieran estado ahí y recordarlos era la única forma de rendirles el honor que merecían.
también hay un libro que me gusta mucho de Galeano en el que dice de una de las veces que está a punto de morirse que recuerda el tiempo del hospital como un largo viaje en tren en el que él veía por la ventana e iba diciendo adiós: "yo me había pasado toda la vida diciendo adiós. carajo. toda la vida diciendo adiós. qué ocurría conmigo? después de tanta despedida, qué había dejado yo? y en mí, qué había quedado?"
ésas son las cosas que recuerdo ahora porque son de las cosas que más me pesan: la gente que se ha ido de mí y lo que ha pasado con ellos. me pesa porque mis despedidas no han sido bonitas, ni limpias. hay varias que han sido necesarias pero aún así quedan cosas que hace falta decir y lo que pasa es que aunque las relaciones se hayan terminado, en el tiempo en que le sigue a la derrota parece que cayera sobre ellas una maldición, una maldición sobre el muerto donde a golpes se tira el recuerdo de las cosas buenas y se afila la imagen de las que no eran buenas y entonces hay un enojo que crece y que borra muchas de las cosas que había antes. lo que me pesa es que si la gente significó algo, lo más seguro es que en algún futuro (si no se ha muerto) haya pedazos donde encajen y en los que quedaría fenómeno que pudieran estar ahí y como las cosas han pasado hasta ahora eso no se puede porque cada relación que termina, termina en enemigos y ahora eso duele.
no sé si un año que se termina tenga que ver en esto, o sea que muchas cosas se terminaron casi a la par de él, pero es algo que venía pensando desde hace unos meses y si hace falta bajar la cabeza y abrir el pecho para aclarar las cosas como ésta, entonces estoy dispuesto a ser vulnerable así y a dar el primer paso. espero que no sea sólo un paso sin que alguien conteste, que ésto no es fácil y no se puede solo, porque la conciencia de intentar las cosas como se deben hacer y que no salgan da sólo una satisfacción vacía que creo que no significa avanzar mucho, o sentirse mejor. así que ahí va.

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