hace tiempo leí un cuento que no recuerdo bien pero en el que había un indio (navajo, creo) y hablaba en algún momento con alguien que decía que había que dejar ir a los muertos. el indio le respondía que no, que todos los muertos que él tenía caminaban a su lado y lo acompañaban a donde fuera, porque no era justo para ellos ni valiente para él desecharlos como si nunca hubieran estado ahí y recordarlos era la única forma de rendirles el honor que merecían.
también hay un libro que me gusta mucho de Galeano en el que dice de una de las veces que está a punto de morirse que recuerda el tiempo del hospital como un largo viaje en tren en el que él veía por la ventana e iba diciendo adiós: "yo me había pasado toda la vida diciendo adiós. carajo. toda la vida diciendo adiós. qué ocurría conmigo? después de tanta despedida, qué había dejado yo? y en mí, qué había quedado?"
ésas son las cosas que recuerdo ahora porque son de las cosas que más me pesan: la gente que se ha ido de mí y lo que ha pasado con ellos. me pesa porque mis despedidas no han sido bonitas, ni limpias. hay varias que han sido necesarias pero aún así quedan cosas que hace falta decir y lo que pasa es que aunque las relaciones se hayan terminado, en el tiempo en que le sigue a la derrota parece que cayera sobre ellas una maldición, una maldición sobre el muerto donde a golpes se tira el recuerdo de las cosas buenas y se afila la imagen de las que no eran buenas y entonces hay un enojo que crece y que borra muchas de las cosas que había antes. lo que me pesa es que si la gente significó algo, lo más seguro es que en algún futuro (si no se ha muerto) haya pedazos donde encajen y en los que quedaría fenómeno que pudieran estar ahí y como las cosas han pasado hasta ahora eso no se puede porque cada relación que termina, termina en enemigos y ahora eso duele.
no sé si un año que se termina tenga que ver en esto, o sea que muchas cosas se terminaron casi a la par de él, pero es algo que venía pensando desde hace unos meses y si hace falta bajar la cabeza y abrir el pecho para aclarar las cosas como ésta, entonces estoy dispuesto a ser vulnerable así y a dar el primer paso. espero que no sea sólo un paso sin que alguien conteste, que ésto no es fácil y no se puede solo, porque la conciencia de intentar las cosas como se deben hacer y que no salgan da sólo una satisfacción vacía que creo que no significa avanzar mucho, o sentirse mejor. así que ahí va.
sábado, diciembre 31
resolución
jueves, diciembre 29
mi compadre el frío
hace años en una madrigada con una ventana abierta y otras cosas que están detalladas en el recuerdo, estaba yo diciendo que el frío era mi compadre. era una noche linda y despeinada y cerca de mi cumpleaños y la verdad es que sí hacía un frío cabrón y en ése momento era lo que menos importaba, es decir, importaba porque nos reíamos de él y porque era un frío que se estrellaba en nosotros como si fuera una brisa sólamente. no sé a dónde iba con ésto pero a lo mejor me acordé porque aunque en ése momento ser compadre del frío era un chiste, ahora pienso que a lo mejor ya no es tanto y que la imagen que ahora tengo de unos compadres es estar en una cantina, dándole la espalda al mundo juntos y sin hablar. preferiría dejar de usar imágenes, pero así son las palabras, ya ven. otra copa entonces entre el frío, el silencio y yo.
miércoles, diciembre 28
diario
cómo se puede estar homesick cuando estás en casa?
seasick cuando ni siquiera estás moviéndote, cuando estás tan sólo sentado?
hace poco ví en un lado algo que decía: no supe cuándo el sólo en cines comenzó a ser solo en cines.
me dio risa, ahora ya no tanto.
pero hay que empezar de nuevo, hay que salir a la calle, hay que leer sin platicarle a alguien lo que dicen los personajes, decir uno en las taquillas, andar en bicicleta sin otra al lado, comprar menos galletas porque ya no se necesitan tantas porque no hay otro café, ver que la cama se hace más grande y no importa, no se va a llenar.
quedan las canciones viejas y a veces escribir incluso a máquina cosas que son más ciertas que todo ésto. queda el recuerdo de la vida antes de ésa vida antes de ésta vida, que se ve más sólida que todo lo que pasa ahora.
es invierno y no hace frío y estoy cansado y nada se ve real.
martes, diciembre 27
con voz cansada
con la luz del día que se terminaba alargándose entre las casas y los edificios él entrecerraba los ojos para poder ver una nube en el cielo y tomar valor para separar los labios: qué vamos a hacer? y ella sin voltear a verlo, sin interesarse en las primeras sombras de la noche se levantaba lentamente, sin prisa y le daba la espalda mientras caminaba alejándose con los brazos colgando como muertos, como dos pesos que trataran de separarse de ella y quedarse atrás donde estaban las primeras sombras, la nube sola, quedarse quizá por la pura fuerza de la necesidad de él de esos brazos.
a la noche había luces, celebración y amigos, porque era ésa época del año donde la gente quiere verse y comer y contar historias de como era todo antes y en el mar de gente que se formaba en el patio ella era un suspiro que él apenas captaba diluyéndose entre la gente, siempre un paso más allá, un vacío entre personas cuando él llegaba. no estaban cerca ni una vez y los ojos de ella tenían dentro la nada donde él recordaba chispas de fuego. sus ojos tenían dentro caminos deshabitados, el silencio que le sigue a las palabras, la suave muerte del que se ha ido.
al día siguiente cuando él despertaba, la cama estaba sin tocar, no había un ruido en la casa y los pájaros que antes trinaban en la ventaba se miraban muertos en el suelo, revolcados de polvo y sin lágrimas, porque los pájaros no lloran, se mueren sin llorar. sin el corazón necesario para levantarse caminaba por el cuarto hacia las escaleras, hacia abajo, hacia el balcón donde estaban de nuevo las dos sillas ajadas por el sol y la lluvia y por éste frío que iba más allá del invierno hacia dentro. hacia lo que había dentro de cada uno. y la veía con ojos tristes, más que tristes, recostada en la silla ella que no podía verlo, que no quería, que no sabía verlo porque él ya no existía para ella. y él se sentaba en la otra silla, entrecerrando los ojos mientras se iban las últimas sombras de la noche y miraba el cielo por si había una nube que le recordara lo que era suave, lo que era bello, lo que era antes y hacer a un lado el dolor viejo de éste día y recobrar el valor de separar los labios y preguntar de nuevo. casi siempre le tomaba todo el día.
carnada
yo había pensado del amor como un fin y a veces como un medio pero se me acaba de ocurrir que quizá es una carnada. toma una línea (de cosas lindas, de mentiras, de lo que quieras) y en el extremo le haces un nudo a un anzuelo, luego tomas un pedazo de amor (aún no sé si haya algo que dé la pinta de ser amor (es decir, yo no sé cómo le hacen (ellas) para hacer algo que dé la pinta de ser amor y se lo crean (se lo creamos))) y lo clavas en el anzuelo; pruebas hay suficientes de que un trocito de amor se retuerce y brilla y sangra lo suficiente como para que lo noten las posibles víctimas y se acerquen a ver. lo que no he podido pensar es para qué haría alguien algo así? claro, se me ocurre el aliciente del sexo, pero no hace falta ahora decirle a alguien que lo quieres para acostarte con él y demás se ha visto (pero uno es un caballero, no dice lo que se ha visto, no se habla de eso).
para qué querría alguien utilizar el amor como carnada?
sábado, diciembre 24
shh
let's stay in bed this winter.
let's not speak, for time we shall have when spring comes.
let's hug and listen and dream, for we have had much time alone and it's needed now to warm our lives with the understanding that comes with no words.
let's pass this winter with the night, you and me, and remember we can see more than there is for the naked eye.
let's hold hands while we get lost in beauty and dreams.
let's stay in bed this winter.
viernes, diciembre 16
me desperté exactamente donde no quería despertar y eso es en el mismo lugar donde me quedé ayer, pensando lo mismo, sintiendo lo mismo, extrañando lo mismo, extrañando más.
y no quería despertarme así porque éso sólo significa que mañana será igual y pasado mañana y después. supongo que sólo queda que las cosas empeoren y no quería despertar así.
a nightmare
and the dream saw me and turned her head
away from me and she blinked
for she sent me back to sleep and so i did
with the sparkles of what is left of me i slept
and her laugh in my ears
the dream, the nightmare
por qué?
porque las palabras se pierden y los trenes se salen de su curso. porque los barcos se despiden un día del muelle, con niebla o sin ella, y hay una multitud de personas agitando pañuelitos de colores y ven como el barco se aleja y no se sabe pero después llegarán los comunicados, el mar es muy grande, imposible buscar. porque las personas se pierden en las sombras o a plena luz del día. salió de su casa, dijo que volvía en seguida, lo vimos salir del bar, la dejé en la puerta de su casa, íban hacia la escuela. y nadie sabe nada y las cosas pasan. como una nube, como una brisa.
jueves, diciembre 15
cada vez me convenzo más de que las infiniteces, el mar, el espacio, los colores no son sino una proyección de algo dentro. es decir, que el vacío está ahí dentro de nosotros. y no como en el sentido de ámate para amar a alguien o la belleza está en el ojo de quien mira, sino que físicamente, científicamente las cosas infinitas están ahí dentro y debe haber una forma de asomarse y qué me importa si digo científicamente y la ciencia no me apoya
miércoles, diciembre 14
tragedias pequeñitas
1
cuando llegas a casa y es lo mismo que estar fuera
2
cuando el teléfono nunca suena
3
cuando se funde un foco y es tarde y no hay tiendas
4
cuando se rompe el sobre de diamantina y se cae toda
5
cuando nadie nota que estás ahí o que te fuiste (de donde sea)
6
cuando tienes algo en el ojo y lastima pero no sabes qué es ni se ve
7
cuando se moja un libro que quieres
8
cuando estás solo y no quieres
9
cuando se terminan los cigarros
10
cuando no te atreves a soltar palabras
i am open to only you know
me gusta cuando
I am open to
Only you now
Hide you inside
Hide with you now
Where are you now
Where is my paper
martes, diciembre 13
ahoy
nada hay de nuevo en imaginar tus venas como ríos y sin embargo había quedado a medias la frontera de tu piel (imagina da a medias [a medias en frontera]) como la tenue vuelta de hoja que separa mi vida de tu mar. aquí desde donde tengo los pies medio puestos se adivina tu piel como el canto de la hoja y me jugaría la vida que no tengo marinera a lanzarme a surcar tu mar de rojo sobre esa delgada línea.
no se me ocurre, además, otra forma de vivir sobre tus olas sin esa suave, suave embarcación que pretendo con el sutil equilibrio que significa tener mi alma sobre las infinitas gotas que son tú, sin ahogarme irremediablemente.
tampoco, si nos vamos por la simetría, podría valerme estar dentro de tu marinera piel para asomarme a un mar que no he de cruzar (pero es equivocado, ese mar dentro de tí no es para ser cruzado sino para quedarse en su centro, aprenderse los vientos, las corrientes y darle vueltas por el centro, sin llegar a ninguna orilla [inexistente, además]), porque ni los mares ni los barcos están hechos para verse mutuamente desde lejos.
nada hay de nuevo en soñar el mar dentro de tí y sin embargo pienso ahora en que son mares, en las brisas, en tantas cosas que no he pensado de tus venas como ríos, de tu piel como barco
domingo, diciembre 11
como esos ríos que hay en alguno de los polos, o seguro en ambos polos. ríos de hielo que son sólidos pero que muy lento, muy poco a poco van deslizándose como un río de los otros, un río de agua suave.
uno de esos ríos que por miles de años se deslizan y nadie lo nota.
porque había dado el corazón
y el corazón era entonces suyo
y ya no era suyo
sino suyo
pero ella no tenía en derecho de darlo
ni aunque hubiera dado el suyo
como el había dado el suyo
y eran suyos
sin que ella fuera suya
sin que el pudiera ser suyo
porque ella no
porque él
nada
sábado, diciembre 10
que hay una nube. que esa nube da vueltas como dan las nubes, lenta, doblándose sobre sí misma, yendo arriba, un poco abajo, tendiendo sus dedos que desaparecen porque se transforman en otros dedos acariciando el cielo.
que la nube va como siempre iría, se desliza y tiene una frágil, tímida conexión con la tierra donde da su sombra y la sombra de la nube es fresca, no sólo como frío sino como si en cada trozo la nube enviara un pedazo de su ser, de sus labios de nube, sus vaporosos labios.
una nube que vuela, como cualquier otra nube, una nube que duele cuando empieza a flotar hacia todos lados y es desgarrada desde dentro, nube de nube, cada vez más transparente hasta que ya no se ve sino el cielo. el cielo solo, infinito y con ninguna nube.



